Diagnóstico Inicial ISO
1. Compromiso de la Dirección
Tu liderazgo y el de las personas clave debe respaldar el proyecto. Sin compromiso, no hay sistema que funcione.
2. Tiempo para participar
Aunque la consultoría guía y facilita, la participación activa de tu equipo es clave. Deberás disponer de tiempo para reuniones, revisión de documentos y pruebas piloto.
3. Un contacto interno o responsable del sistema
Idealmente alguien que pueda dar seguimiento, centralizar información y ser enlace entre el consultor y la operación.
4. Acceso a información
Tener claridad (o al menos disposición) sobre procesos actuales, documentos utilizados, registros, proveedores y clientes.
5. Herramientas básicas de gestión
No necesitas software caro, pero sí una estructura mínima: acceso a documentos digitales, agenda compartida, herramientas de comunicación (WhatsApp, correo, Drive, etc.)
6. Espacio para el cambio
Todo sistema de gestión implica ajustes: documentar, ordenar y establecer nuevas formas de trabajar. Se requiere una mentalidad abierta al cambio y la mejora.
7. Claridad del propósito
¿Buscás certificación? ¿Organizar tu empresa? ¿Mejorar la experiencia del cliente? Saber por qué querés implementar un sistema ISO te ayudará a diseñar uno que realmente funcione.
A- Reunión inicial (virtual o presencial)
B- Revisión general de procesos, herramientas y estructura actual
C- Análisis del nivel de cumplimiento según la norma aplicable (ISO9001/14001/45001/22000)
D- Recomendaciones prácticas adaptadas a tu empresa